Relatos eróticos Marqueze. El Sexo que te gusta leer.

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Una madura muy follable

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La senté frente a mí, con una mano le junté los tobillos y le levanté las piernas, quedando al descubierto su conchita rosada con los labios muy salidos y justo cuando la iba a penetrar preferí hincarme y ante su mirada de entre asombro y lujuria contenida, le di sólo tres lamidas a lo largo de toda la rajita, eso la hizo estremecerse, de pronto se vino sin avisar y sus ojos parecieron juntarse.
Estoy en la oficina y acabo de leer un relato que me recordó una experiencia. Soy periodista, actualmente tengo 22 años, y hace tres, mientras estudiaba la carrera, estuve realizando prácticas profesionales en el área de comunicación social de una dependencia gubernamental; mi jefa, una señora de 36 años que a simple vista parecía de 20, y no porque estuviera bien conservada, sino porque era pequeña de estatura y delgada como un fideo, rubia, apenas pesaba unos 55 kilogramos, y para serles muy franco tiene un par de orejas grandes, los ojos juntos (parece bizca), y unos senitos escurridos… sin embargo es inteligente y tiene buena charla.

Puesto que estudié en una escuela que ella consideraba fenomenal, la relación entre nosotros fue más estrecha a diferencia de los otros practicantes, de hecho todas las cuatro horas que duraba el turno, me la pasaba junto a Queta en su computadora conversando sobre libros, y cosas de ese tipo, mientras ella trabajaba gustosamente.

Terminó el servicio. Intercambiamos números personales y prometimos llamarnos. Pasaron algunos meses y decidí saber de Queta, me invitó a tomar una cerveza en su departamento, fui, platicamos de política mientras sus tres hijas dormían en las habitaciones. Nada fuera de lo normal, pero al momento de despedirnos me dio un beso en los labios, me sorprendió, incluso me dio miedo, vaya que era fea, sin embargo, tuve mucha curiosidad por conocer su cuerpo.

Salí del departamento y me hizo prometerle volver. El suceso me dio risa, pero no podía dejar de pensar en las posibilidades de regresar algún día.

Una noche que andaba con mis amigos echando la copa, no fue novedad que me pusiera hasta la madre de borracho, así que el valor del alcohol me hizo tratar de llevar a la cama a una de las primas de ellos, no se dejó, y sólo me quedé con las bolas muy hinchadas. Alrededor de las 3 de la madrugada, frustrado y caliente, decidí llamar a Queta, adormilada aceptó recibirme. Menos de veinte minutos y ya estaba frente a la puerta de su departamento tocando. Me recibió con un pijama bastante feo, camisón largo y pantalón de franela a cuadros. ¿Quieres café?, me dijo, asentí con la cabeza (que me daba muchas vueltas), y la miré en la cocina desde el recibidor, respiré profundo y me decidí.

Mientras llenaba la cafetera de agua, llegué por detrás, y sin pedirle permiso comencé a acariciarle los senos flácidos, pero sabrosísimos por debajo del camisón. Queta trató de zafarse ante la inminente sorpresa, pero al sentir mi verga dura que comencé a frotar en sus diminutas nalgas, mejor se dio vuelta y comenzamos a besarnos al estilo porno, sólo con lengua. No pesaba nada, yo soy muy alto y levanto pesas, así que con un solo brazo la cargué prensada a mí, y con el otro le bajé la parte inferior del pijama con todo y tanga blanca que vestía esa noche. La senté en la estufa y ella me bajó el zipper del pantalón, le presenté a la señora verga, y cuando me disponía a metérsela, me pidió lubricarla para que no le doliera tanto.

Entonces se hincó frente a mí y apenas pudo entrarle un cuarto de verga en la boca, le dije que me lastimaba con los dientes y se disculpó como si hubiera llegado tarde a una entrevista con algún funcionario, me reí y se la volví a meter. Tuvo que usar su lengua para mojarla toda. Entonces decidí cargarla y al aire, como un balero haciendo capirucho, se la metí en la concha y se resbaló como en agua. Me abrazó con fuerza mientras mordía los labios para no gritar, puesto que sus hijas estaban dormidas.

Soy fuerte, pero no soy Sansón, así que regresamos al comedor, ella aún con el palo adentro, y me senté en una silla, entonces la volteé con facilidad debido a su tamaño e intenté dejarle ir el pito por el chimuelo (para los menos vulgares), por el ano, pero me resultó difícil y aunque la estaba lastimando, no dijo nada, así que mejor desistí y la llevé al sillón individual, donde la senté frente a mí, con una mano le junté los tobillos y le levanté las piernas, quedando al descubierto su conchita rosada con los labios muy salidos, y justo cuando la iba a penetrar preferí hincarme y ante su mirada de entre asombro y lujuria contenida, le di sólo tres lamidas a lo largo de toda la rajita, eso la hizo estremecerse.

Comencé de nuevo la embestida, lo que me encanta de cogérmela es que se le va hasta adentro sin oponer resistencia, mientras veía su cara nada agraciada y con más fuerza se la metía, ella sólo susurraba sus gemidos, de pronto se vino sin avisar y sus ojos parecieron juntarse más, el apretón que le dio a mi verga cuando arqueó la espalda me excitó tanto que también quise hacerlo, ella lo notó y me pidió hacerlo adentro ya que no tenía matriz.

Debió sentir el chisguete dentro de su árido vientre, puesto que hizo un gesto de alivio y aún con las piernas arriba y juntas, me comenzó a frotar la parte trasera de las piernas. El orgasmo fue muy placentero, acto seguido comenzó a darme vueltas la cabeza otra vez. Queta corrió a vestirse y me trajo una taza de café.

Desde aquella madrugada voy a verla cada vez que ando borracho, hemos hecho de todo, pero siempre en silencio porque nunca estamos solos. Moraleja, no importa la cara ni las tetas, sino lo rico que les resbale la verga…

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Con mis manos busqué su enorme falo, y lo metí en mi conchita. Al principio solo permitió que la cabeza entrara, y yo apretaba las piernas y le gritaba que lo metiera todo, pero él se hacía de rogar. Pero cuando menos me lo esperaba, lo metió todo de un solo golpe, mi gemido pareció más un grito que otra cosa. Siguió metiéndolas de golpe hasta el fondo y sacándola lentamente.
Hola soy Sofía, una mujer de 23 años, casada desde los veinte. No hemos tenido hijos pues esperamos a terminar nuestras carreras. Lo que estoy apunto de contarles es algo que pasó durante el primer año de nuestro matrimonio al establecernos en un edificio de departamentos cerca de el centro de Guadalajara, Jalisco.

Como un matrimonio que apenas comenzaba, no podíamos pagar algo más caro así que nuestro primer hogar fue ese pequeño departamento. Mi marido trabajaba de vendedor en una empresa automotriz, y salía desde las 9 de la mañana para regresar pasadas las 7 de la tarde. Y yo por mi parte, iba a la escuela por la mañana y regresaba cerca de las 2 de la tarde y me dedicaba a los asuntos hogareños. En nuestro piso había cuatro departamentos donde vivían dos familias con hijos y una pareja, Angélica y Javier, que aunque no tenían hijos aún, la chica tendría algunos meses de embarazo.

Yo seguido me topaba con Javier en las escaleras cuando llegaba de la escuela y él llegaba de su trabajo para pasar la hora de comida con su mujer. Subíamos los cuatro pisos platicando de cualquier eventualidad y al llegar al piso nos despedíamos con un “hasta luego” y no había más que eso.

Javier era un chico de unos veintiocho años delgado y alto, de piel blanca y unos ojos verdes que más que intensos eran alegres. Su voz era muy tosca aunque su sentido del humor era muy agradable. Mi esposo seguido salía al pasillo y se sentaban juntos a fumarse un cigarrillo. Muy seguido se les escuchaba riéndose, platicando de no se que cosas.

Las vacaciones llegaron, y la escuela me dio un grandioso mes para descansar de ella, así que yo pasaba casi todo el día en la casa, a veces platicando con mi marido por el Messenger, o viendo algún programa de televisión. Una de esas tardes, cuando salí a comprar lo que necesitaba para la comida del día, me topé de nuevo con Javier quien se veía cansado. Al preguntarle me dijo que su esposa se había puesto delicada por el parto, y que la había llevado con su mamá para que la cuidara los dos últimos meses de su embarazo.

Mientras platicábamos noté que muy seguido me volteaba a ver las piernas, como queriendo descubrir si traía ropa interior debajo de mi falda. Al principio me incomodó, pero no le di mucha importancia. Siempre me ha gustado presumir mi cuerpo, enseñarlo. Siento muy bien cuando se me quedan viendo al caminar por las calles. Eso vuelve loco a mi marido. Si bien no tengo unos senos muy grandes, tengo muy buen trasero y mis piernas siempre me las han envidiado mis amigas. Soy blanca y de ojos miel. Mi pelo es ondulado y me gusta mucho el color rojo para teñírmelo.

Bueno, me desvié un poco de la historia. El caso es que Javier me dijo que estaría viviendo solo durante los dos últimos meses de embarazo de su mujer y la cuarentena después del nacimiento. Yo solo le dije que deseaba que su esposa se recuperara y me dirigí a mi departamento. Al llegar sentí un calor extraño. Me puse a pensar en la manera en que Javier me veía, como si me deseara, como rogándome que le dejara ver más que mis piernas. Por supuesto, aunque me excitó un poco traté de que no pasara a más pues llevaba apenas cuatro meses de casada, pensé en mi esposo y ese día hasta ahí quedó el asunto.

Los encuentros entre Javier y yo se hacían cada vez más frecuentes desde ese día, hasta llegué a pensar que él me esperaba para poder platicar conmigo. Estuve tentada a comentarle a mi esposo cuando llegó, pero ellos ya se habían vuelto como amigos, así que no quise importunar su amistad. Y para ser un poco más sincera, me gustaba encontrarme a Javier, me gustaba la manera en que me miraba, como desnudándome con la mirada, y claro, si eso pasaba es por que de alguna manera yo lo había dado pie a que lo siguiera haciendo.


Muchas veces entraba a mi departamento con la entrepierna completamente húmeda por la excitación que me causaba las pláticas y las miradas de Javier. Aunque hasta ese día no había existido ninguna insinuación de su parte más que las miradas.

Uno de esos días, mientras hacía mis deberes, vi cuando Javier llegó en su carro. En ese momento sentí ganas de topármelo, pero quería darle un toque excitante al asunto, así que me puse rápidamente una falda sin ropa interior por debajo. Una blusa que me permitiera mostrar mi escote (por muy pequeño que este fuera), tomé mi bolso y me salí con el pretexto de comprar las cosas para la comida. Javier y yo nos topamos en el segundo piso cuando él subía y yo bajaba. Cuando nos saludamos pensé que no había notado nada, pero al despedirnos me dijo con una sonrisa que se me veía muy bien la conchita rasurada.

Tal vez cuando volteó para arriba hubo algún momento donde sin quererlo lo dejé ver por debajo de mi falda y había notado que no había vello púbico en mi entrepierna. En ese momento me puse muy roja, me avergoncé y no dije nada, solo seguí bajando y fui a comprar lo que necesitaba. Al volver, él estaba sentado en las escaleras esperándome. Si me sorprendió un poco, pero traté de ignorarlo, solo lo saludé y fui hacia mi departamento.

Cuando abrí la puerta de el departamento, él me preguntó si lo de no ponerme ropa interior lo había hecho por él, le respondí que no, aunque el sabía que mentía. “¿No me invitas a pasar Sofía?” me dijo después. Le comenté que mi marido podría llegar en cualquier momento, pero él ya sabía que mi marido llega hasta pasadas las 7 de la tarde. Dejé las cosas sobre la mesa de centro de la sala, y cuando me agaché para hacerlo sentí como sus manos me sostenían de la cintura por detrás. Mi corazón comenzó a palpitar aceleradamente. Me alejé rápidamente y me soltó por un momento, pero en seguida se me volvió a acercar tomándome de nuevo por la cintura ahora de frente.

¿Qué estás haciendo? dije con un tono molesto, pero al terminar quise quitarme, pero él era más fuerte que yo. Comencé a sentir sus labios en mi cuello, y sus dedos metiéndose entre mis labios vaginales. Enseguida lo empujé alejándolo de mí. Mi respiración estaba a cien, y sentía mi vagina palpitar al igual que mi corazón. Los jugos vaginales se escurrieron por mis piernas y él solo se quedó parado a dos metros de mí. Me dijo que lo sentía, que había pensado que yo también lo quería, se dio la vuelta y se fue a su departamento.

Mi respiración no cedía, y mi vagina seguía tan caliente como cuando él la había manipulado con sus dedos mágicos. Comencé a masturbarme pensando en lo que él hubiera podido hacer si yo lo hubiera dejado, y alcancé un orgasmo enorme que me hizo temblar. Tenía la mano completamente empapada de mis jugos lubricantes, pero mi vagina seguía palpitando. Yo seguía calientísima y no quería conformarme con un dedo para calmar mi calentura. Tomé una toalla y me sequé la entrepierna y mis piernas, pero de mi vulva seguía saliendo líquido.

Tomé las llaves del departamento y salí de el. Crucé el pasillo y estaba apunto de tocar la puerta del departamento de Javier cuando me di cuenta que su puerta estaba entre abierta. La abrí lentamente y entré. Las cortinas estaban cerradas, el departamento estaba completamente oscuro aunque solo eran las 3 de la tarde. Entré sigilosamente, estaba muy nerviosa, me excitaba lo que estaba haciendo. La poca luz que pasaba a través de las cortinas me permitía ver por donde caminaba.

La puerta de la habitación principal estaba abierta, en la cama distinguí la silueta de Javier acostado boca arriba. Solo tenía puesto un bóxer claro. Entré a la habitación, Javier había decidido tomar una siesta después de mi rechazo. Dejé mis llaves en el tocador sin hacer ruido y me acerqué a él lentamente. La respiración de Javier era todo lo que se escuchaba en la habitación. Me senté a un lado de él, con mi mano toqué mi vagina, estaba muy mojada y la acaricié un minuto dudando si debería estar haciendo lo que hacía, si debería estar ahí.

Con cuidado saqué su flácido pene por la abertura del bóxer, un pene hermoso, jamás había visto en persona un pene sin circuncisión. Me hinqué en la cama y me incliné. Puse su pene en mi boca y comencé a chuparlo tiernamente. Pronto comenzó a adquirir tamaño, era impresionante, unos 20 centímetros si no es que más. Seguí masturbándolo con una mano, y con la otra acariciaba mis labios vaginales. Mi mano estaba de nuevo llena de lubricante de mi vulva.

Javier despertó sin decir una palabra, solo sentí sus manos acariciando mi cabello mientras metía su enorme y delicioso falo en mi boca. Dejé escapar unos gemidos de mi boca, y sentí la respiración de Javier, sentí como se aceleraba. Lo despojé de su bóxer y él se levantó acariciándome los hombros mientras me daba un profundo beso que me causó un estremecimiento en todo mi cuerpo.

Me despojó de toda mi ropa, y siguió besando mi cuello y mis hombros, pasándose a mis senos.

Enseguida me recostó lentamente y fue besando desde mi cuello hasta abajo, llegando a mi pubis. Con sus manos abrió mis labios vaginales, y con su lengua buscó mi clítoris y comenzó acariciarlo con la punta de su lengua.

Yo estaba vuelta loca, mis gemidos eran tan fuertes que temí que alguien nos escuchara. Con ambas manos agarró mis nalgas, y levantaba mi cuerpo, arriba y abajo, mientras con su lengua chupaba todo mi sexo y momentáneamente metía su lengua en mi orificio. Pronto cedió, y me volvió a besar la boca.

Él tenía la cara completamente mojada por mis líquidos sexuales, pude percibir el aroma y el sabor de mis jugos cuando me besó.

Con mis manos busqué su enorme falo, y desesperadamente lo metí en mi conchita. Al principio solo permitió que la cabeza entrara, y yo apretaba las piernas y le gritaba que lo metiera todo, pero él se hacía de rogar. Pero cuando menos me lo esperaba, lo metió todo de un solo golpe, mi gemido pareció más un grito que otra cosa. Siguió metiéndolas de golpe hasta el fondo y sacándola lentamente.

Así estuvo más de 10 minutos, yo sentía que a cada acometida mi cuerpo perdía fuerzas. Mis gemidos era todo lo que se escuchaba en la habitación. Comenzó a hacerlo cada vez más rápido, mi cuerpo comenzó a entrar en un estado de excitación que jamás había sentido.

Las lágrimas comenzaron a salir de mis ojos, y dejar de gemir o reprimirlo era completamente imposible. Unas ganas de llorar combinadas con unas ganas de reír y de gritar se hicieron presentes. Javier seguía cogiéndome rápido y fuerte y yo terminé casi con un desmayo y un grito, un orgasmo como jamás lo había sentido.

Duré 5 minutos antes de recuperar por completo el control de mi misma, la sensación del orgasmo me duró todo ese tiempo y yo apretaba las sábanas sintiendo el calor del semen de Javier, entrando en mis entrañas.

Después de ese orgasmo cada caricia era como uno más pequeño, mi cuerpo quedó tan sensible que cuando Javier metió dos dedos volví a tener otro orgasmo más pequeño.

Cuando recuperé las fuerzas me levanté sintiendo la cama completamente húmeda. El cuarto por completo olía a mi líquido lubricante y a sudor de los dos. Me puse mi ropa y regresé a casa, ese día no pude mirar a mi marido a los ojos.

Me prometí a mi misma jamás volver a serle infiel, pero en estos tres años he caído de nuevo más de una vez. Estoy segura que querrán saber como fue.

Autora: Sofía

Necesidad de sexo constante

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Senté a Sandra sobre mí, dándome la espalda. ¡Como jadeaba!  El coito duró 15 minutos. Esta era su excusa para poder follar conmigo. Las otras dos se lo pasaban de locura masturbándose. Y viéndonos. A Sandra le dio por gritar mirando a las otras dos y estas hicieron lo mismo. Cuando se levantó, Teresa me la meneó y volví a correrme. Eso le hizo tener un espasmo y se le escapó un chillido.
Me llamo Bermúdez. Supongo que muchos de los hombres que lean esta historia pensarán que soy un hombre afortunado. Explicaré por qué. Me puedo correr casi todas las veces que quiera. Una detrás de otra. Bueno tengo un límite. Pero he podido llegar a eyacular unas 10 veces seguidas.

He tenido suerte porque mi vida siempre ha sido muy estable. Sin graves problemas familiares ni económicos. Desde joven y conociendo esta virtud mía me he dedicado a hacer deporte para tener un buen cuerpo y atraer a las chicas. A pesar de todo he tenido que ir a un psicólogo puesto que la necesidad lógicamente de follar es tremenda y como comprenderéis no siempre es posible. Así que mis masturbaciones son constantes. A veces y sobre todo cuando era adolescente tenía que hacerme una paja cada hora. Además luego está la gente y sus comentarios. A veces voy por la calle y me reconocen y dicen: No es aquel que va por allí el hombre ninfómano. Y eso me traumatiza.

Aún así también he de reconocer que uno puede vivir momentos que todos desearían y no pueden realizar. Por ejemplo recuerdo una despedida de soltera a la que me invitó una amiga mía llamada Sandra. Os imaginaréis como le gusta el sexo a esta chica. Se trataba de la boda de una compañera suya de clase. Una tal Teresa, un nombre castellanizado puesto que ella no se si es de Oceanía o del sudeste asiático, el caso es que es una chica oriental de ojos rasgados, pero con la piel más morena que una china o una japonesa. Eran tres chicas. Mi amiga Teresa, y una colombiana llamada María Concepción.


Las tías alquilaron un apartamento para pasar la noche.

- Ya veréis como es este tío- dijo Sandra. – ¿Que le pasa?- preguntó María Concepción. – No. Yo no voy a follar eh. Mañana me caso- dijo la asiática. – Entonces ¿Qué vas a hacer? ¿Mirar?- dijo Sandra.

- Si es que te lo hemos dedicado a ti- dijo la colombiana.

Sandra y María Concepción se desnudaron. Sus cuerpos y rostros eran agradables.

- Esperad. Bueno algo tendré que hacer- dijo Teresa.

Yo me desnudé también. Teresa me cogió la polla con su mano. Yo ya la tenía erecta.

- Mira como la tiene- dijo María Concepción- la voy a probar.

Se la metió en la boca. Teresa me la meneaba y La colombiana pasaba su lengua por mi capullo. No tardé en correrme.

- Espera y verás- dijo Sandra.

Mi amiga se sentó sobre mí besándome en la boca. Y la penetré. Las otras dos podían ver como el culo de Sandra subía y bajaba. Y así estuvimos hasta diez minutos.

Ella empezó jadeando y terminó gritando.


- Como te echaba de menos cabrón. Esa polla que tienes. – Si sólo mide 15 centímetros- dijo María Concepción. – Eso no es lo que importa-dijo la asiática. – Es lo principal-le contestó.- Las mujeres siempre decimos lo mismo.

Mientras Sandra no dejaba de berrear.

- Bueno déjanos a nosotras que tú ya llevas bastante-dijo la colombiana.

Sandra se levantó. La asiática se tiró por mi polla a pajearme y me corrí.

- No me lo jodas-dijo María Concepción. – Si no te lo jode. Te lo pone más a punto. Ahí donde le ves este hombre se corre todas la veces que quiera- replicó Sandra. – Imposible. – Prueba hija, prueba.

Mientras Teresa me la tenía cogida y no la soltaba le metí un dedo en su coño a la colombiana y ella se acariciaba el clítoris. ¡Como suspiraba! Me volví a correr.

- Increíble, increíble- dijo la asiática.

De pronto Sandra me dio un empujón.

- A mí otra vez.

Se puso a cuatro patas y se la volví a meter.

- No pares, no pares, no pares, no pares.

Vi que las otras dos se estaban masturbando.

- No la saques, no la saques, no la saques- insistía Sandra.

Noté como se corría y las otras dos sonreían y hacían movimientos extraños.

Me tumbé en el suelo y le lamí el coño a María Concepción. Teresa seguía pajeándome. Y Sandra se puso a chupármela. Una la sujetaba y la otra se la metía hasta el fondo.


Y me corría. Luego eran la colombiana y la asiática las que me pajeaban al mismo tiempo.

Una me agitaba el miembro o la otra me toqueteaba el capullo o presionaban los huevos. Y eyaculaba. Líquido transparente. Ellas se corrían al verlo, pero no decían nada.

Lo estábamos pasando fenomenal.

Me tumbé sobre Sandra y vuelta a follar.

Podía notar sus orgasmos. Se parecía a mí. Cuando se la sacaba ahí estaba la mano de Teresa.

- Déjame, déjame- dijo María Concepción. Y se la metió en la boca. Volví a correrme.

Senté a Sandra sobre mí, dándome la espalda. ¡Como jadeaba!  El coito duró 15 minutos. Esta era su excusa. Para poder follar conmigo. Las otras dos se lo pasaban de locura masturbándose. Y viéndonos.

A Sandra le dio por gritar mirando a las otras dos y estas hicieron lo mismo. Cuando se levantó dolorida, Teresa me la meneó y volví a correrme. Eso le hizo tener un espasmo y se le escapó un chillido. Ahí terminó todo.

Por cierto soy soltero y no tengo pareja. Sí, hay mujeres. Pero de esta forma. No se si me comprendéis.

Autor: Cunengundo

El polvazo de nuestras vidas

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Ana suspiró, al poco la tenía ante mí, totalmente penetrada por el culo, jugué con su clítoris, y ella mostró generosamente cuanto aquello la complacía. Al poco, me incorporé sobre ella… las sujeté firmemente por las tetas y empecé a encularla con gran vigor… ella no paraba de gemir, de gritar… de pedir más y más… y así terminé corriéndome salvajemente en su ano.
Mi nombre Jordi, tengo 33 años y vivo en Barcelona. Soy lector habitual de la sección de relatos eróticos de esta página y hoy me he decidido a escribir sobre la aventura sexual más apasionada y salvaje que yo haya vivido jamás. Todo lo que voy a escribir es real.

Trabajo en una oficina de una pequeña empresa en Barcelona, y durante el mes de agosto, transcurrieron dos semanas en las que yo era el único que acudía a mi trabajo, el resto de compañeros se hallaban disfrutando de unas merecidas vacaciones.

Cada mañana nuestra primera actividad consiste en bajar al Bar de la esquina a desayunar… yo, aunque en solitario, seguí practicando nuestra sana costumbre… pero tuve que cambiar de Bar, ya que nuestro local habitual, había cerrado también por vacaciones. Así es que entré en mi nuevo Bar y me senté en una mesa a ojear, despreocupadamente, la prensa diaria. Esa mañana era yo el único cliente.

No había mucho trabajo, así que no era urgente el volver apresuradamente a la oficina. Entró una mujer. ¡Dos clientes!… Sin poder evitarlo, sin más, empecé a seguirla con la mirada, era el tipo de mujer que sin que uno sepa muy bien porque, despierta sus más recónditos y atávicos instintos, y ahora recuerdo que desde el primer momento en que la vi, solo una palabra recorría mi cabeza: “sexo”.

Primeramente se dirigió hacia la barra, de espaldas a mí, con lo cual pude devorarla con la mirada, sin miedo a ser descubierto. Calzaba zapatos blancos de tacón, acabados en una larga punta. Vestía unos pantalones tejanos, que debo decir, le dibujaban un trasero espléndido, y añado, que ella también sabía moverlo muy bien. En la parte de arriba un jersey fino de color negro, bastante ceñido. Su cabello era rizado de color castaño con mechas más claras. Pidió en la barra, se volvió y vino a sentarse en una mesa justo enfrente de la mía. Ahora si podía ser descubierto, pero sinceramente, no me importó, volví a estudiar su cuerpo, sus movimientos, realmente ella me excitaba.

Le calculé unos cuarenta años aproximadamente, eso sí, muy bien llevados, pero tenía esa cara de mujer experimentada en la vida, que al menos a mí, me da mucho morbo. Ojos despiertos y mirada, diría yo, divertida, alegre, de mujer desenfadada. Tez morena, marcadamente bronceada. Llamaron también poderosísimamente mi atención sus pechos. Eran de un tamaño bastante considerable, muy bien puestos para su edad, alzados, y tal como he dicho antes llevaba un jersey ceñido, sin sujetador, que le marcaba notoriamente los pezones. Os digo, que me puse tieso en ese mismo instante.

Hago un inciso para deciros sobre mí, que aunque más joven, he vivido lo mío, estoy rodado vaya, curtido, y leo bastante bien entre líneas. Tengo novia aunque actualmente reside en el extranjero y nos vemos unos pocos días cada dos meses. Soy de carácter abierto, bastante seguro, decidido, afable, simpático, es fácil entablar conversación conmigo y físicamente normal, no muy alto, de complexión fuerte, me gusta mucho practicar deporte. Cara de bueno y ojos claros…

Así es, que ella se sentó delante de mí, de lado, ofreciéndome enteramente su exquisito perfil. Contemplé, disfruté, de sus zapatos de tacón, de sus piernas, de sus pechos, de sus erguidos pezones, de sus finas manos…A esas alturas ella ya se había percatado de que había llamado mi atención, y yo de que ella me había fichado. El camarero le sirvió un zumo de frutas y se retiró.

Sin más ella se dirigió a mí, para comentarme lo vacía que estaba la ciudad y la poca gente que quedábamos en el centro, rápidamente entablamos animada conversación. Hablamos de vacaciones, de trabajo … en media hora ya sabía cómo se llamaba, que era divorciada, tenía 42 años, estaba de vacaciones, pero en dos días se iba de viaje a la islas con una amiga, tenía un hijo de 15, que estaba veraneando con su ex-marido. Debo admitir que a medida que me iba hablando, los ecos de la palabra “sexo” iban resonando a lo largo y ancho de mi cabeza, y de que me costaba horrores no desviar mi mirada hacia sus atributos delanteros. Ella lo sabía. Yo le conté que estaba trabajando, que era el único esos días en mi oficina, y que mis vacaciones debían esperar hasta setiembre.

Ella, a la que llamaremos Ana, me escuchaba con atención, sabiéndose excitante y sensual. Me siguió el hilo, así que a esas alturas ya ambos sabíamos que es lo que había. Yo me hallaba completamente erecto, el problema iba a ser mío a la hora de levantarme, por suerte, mi camisa estaba por fuera del pantalón.

Le pregunté sobre sus planes para el día, y vi claramente que no tenía mucho que hacer, o al menos, nada que no pudiera hacerse en otro momento. Así que me decidí a atacar, educado, correcto, pero decidido…

- Ana, sabes perfectamente que desde que has entrado en el Bar, no he podido dejar de mirarte. – Sí, lo sé. ¿Te gusto? – Sabes que sí. Desde el primer momento me has atraído. – Tú también (me confesó)

Pedí la cuenta.

- Acompáñame Ana.- ¿A dónde? – Ven conmigo mujer y sonreí.

…y vino, y yo me la subí a la oficina.

- ¿Seguro que estás solo? Me preguntó ella. – Seguro Ana.

La hice pasar a una sala de reuniones que se haya únicamente amueblada con una mesa redonda y unas pocas sillas.

Me acerqué a ella, en esos momentos, creo que mi erección era patente a todas, todas… la cogí por la cintura y la atraje suavemente hacía mí. No se resistió. En ese momento ya tuvo que notar mi verga, totalmente tiesa… sin más demora bajé mi mano y la posé en su excitante trasero, y volví a atraerla hacía mí… ella estaba tan excitada como yo… busqué su boca con mis labios, y nos besamos, apasionadamente, mezclamos nuestras lenguas. Sin dejar de besarla, empecé a desabrocharle sus pantalones y se los bajé, lucía unas bragas tipo tanga de color negro que dejaba al aire un culo respingón impresionante. Mis manos gozaron de ese culo en toda su amplitud.
- ¿Tienes preservativo? Inquirió ella.

Yo hombre precavido (vale por dos), siempre llevo uno en la cartera. Empecé a juguetear con ella. Ana estaba completamente mojada, tan excitada o más que yo.

Le acaricié los labios de su vagina, y mis manos se deslizaron, por debajo de su ceñido jersey, hacia sus más que deseadas tetas, comencé a pellizcarle suavemente esos pezones, que en esos momentos se encontraban izados, duros, tiesos. Me entretuve largamente sobando esos hermosos pechos, ella no paraba de gemir, suspirar y jadear suavemente.

La imagen era la siguiente, Ana de pie con las manos apoyadas en la mesa, con los zapatos de tacón puestos, los pantalones bajados, el tanga en su sitio, ligeramente ladeado, el jersey levantado en su parte delantera, mostrando sus dos generosas tetas con sus más que ardientes pezones, la espalda arqueada, sus ojos entrecerrados, y su boca jadeante, suplicante. La chupé y la sobé sin tregua, las tetas, el trasero, el ano, las piernas, su vagina, introduciendo mi lengua hasta lo más profundo, jugando, mordisqueando su clítoris.

- Hazme lo que quieras me susurró.

Esa simple frase, nos hizo entrar en una segunda fase de nuestro polvo. Vi claramente el tipo de juego al que quería jugar. Ana deseaba fervientemente, que yo pasara a ser el claro dominador. Entendí el mensaje… y el juego siguió…

La tomé por los cabellos y la arrodillé. Ella no hizo ademán de resistencia en ningún momento.
- Chúpamela, Ana.

Escuché, un simple ‘Sí’, que repitió varias veces con la respiración entrecortada, mientras con su lengua recorría mis huevos, cogí mi verga con las manos y la introduje entre sus labios. La aceptó con patente excitación, placer y ansia.

Empezó a mamármela muy enérgicamente. Reconozco que es algo que me da mucho morbo hacer, sujetar a mi compañera por los cabellos, y empujar su cabeza hacia mi pene, follarle fuertemente su boca y no permitir que se zafe de mis movimientos. Así lo hice con Ana, y eso a ella también la excitó. Me ponía a mil, contemplar su cara, que a su vez, me miraba viciosa, mientras, hambrienta, me la comía. Fue una mamada maravillosa, pero no permití que terminara…

Saqué mi pene de entre sus labios, y la ayudé a levantarse, la situé exactamente en la misma posición, en pie, apoyada con las manos en la mesa, deslicé su tanga hacia abajo, y empecé a lamer, a chupar, a comerla entera, entre las piernas, el culo, su ano, su vagina estaba completamente mojada, chorreaba… y Ana no paraba de gemir, de jadear… de forma ahora, bastante, bastante escandalosa…

- Te voy a penetrar.

Entre gemido y jadeo, me pareció escuchar un ‘Por favor’, así es que lo más rápidamente que pude, me coloqué el condón… y me situé detrás de Ana. Mi polla estaba tiesa y dura como un bastón, la tengo bastante gruesa, pero Ana estaba muy dilatada por la excitación y la penetré de un solo y enérgico empujón… ¡Como gimió!

Empecé a bombear muy fuerte, muy rápido, Ana no paraba de gemir, cada vez más fuerte, me pedía más y más, yo deslizaba mis manos hacia sus pechos y mientras me la follaba, no paraba de sobarle las tetas y pellizcar sus pezones, estábamos ambos disfrutando, sin duda, de un polvo increíble.

En la cima de la excitación, introduje un dedo suavemente en su ano. Observé que eso aumentó sus gemidos, así es que seguí jugando con su hermoso culo…

A ella la excitaba aquello, si cabe todavía más, cada vez que metía un dedo en su ano, gemía y jadeaba más… no era un ano virgen, eso me pareció claro, así es que le saqué mi pene, y sin dejar a que terminara un suspiro de frustración, de desesperación, apunté con mi glande hacia su ano, ella lejos de resistirse, se dejó ir completamente sobre la mesa, y con ambas manos se abrió las nalgas.

Eso ya me puso frenético, aunque intenté frenar mi acometida para no dañarla. Después de un par de intentos fallidos, penetré con mi glande extremamente duro, su ano.

Ana suspiró, pero no mostraba signos de dolor, empujé de nuevo, al poco la tenía ante mí, totalmente penetrada por el culo, y yo empujaba con movimientos lentos y rítmicos… pero aquello funcionaba de maravilla…

Así es que poco a poco, mi ritmo se acrecentó, mientras la enculaba, jugué con su clítoris, y ella mostró generosamente cuanto aquello la complacía. Al poco, me incorporé sobre ella… las sujeté firmemente por las tetas y empecé a encularla con gran vigor… ella no paraba de gemir, de gritar… de pedir más y más… y así terminé corriéndome salvajemente en su ano.

En nuestra breve conversación posterior, ambos admitimos, que había sido el polvo de nuestras vidas.
Al rato, nos despedimos sin más, de eso hace dos semanas, y no he vuelto a saber nada más de ella.

Autor: KdS

Cuernos familiares

Relatos eróticos Marqueze. El Sexo que te gusta leer.


La volqué sobre el escritorio, ensartada desde atrás, placer ilimitado, las contracciones vaginales que transmite a la barra de carne apuran la eyaculación. Gime triunfal en su “llegada” con el final de la emisión seminal, la frutilla al postre de este polvo fenomenal, que excede lo esperado. Este fue el inicio, llevamos seis meses de relación, Berta, lleva dos con el resultado de los cuernos.
Este relato me sirve de catarsis, para poder procesar el engaño que me vincula con mi cuñada.

Sucedió una tarde, Berta, mi cuñada, se aparece en mi trabajo con una excusa trivial, por cortesía pregunté qué le sucedía… cayó el muro de silencio, dejó fluir todas las carencias. Se abrió a la confidencia, mujer insatisfecha y desatendida, Raúl no atiende sus necesidades, cada día está más caliente y sin consuelo.

-Marce, ¡no me aguanto más!

Rompió en lágrimas.

Mi pañuelo contuvo sus lágrimas, mis brazos sus pechos en el abrazo contenedor, expresó cuánto me necesita.

-Marce, si no es con vos salgo y me hago coger por cualquiera, y vos no querés eso, ¿no?

Era evidente, decisión y ganas de carne.   Me comió la boca, metió su lengua inquieta en mi boca.

La carne… es débil, la mía endureció en su mano, Berta encendió el deseo, y cómo.

Busqué sus nalgas, ella liberó el choto (pene), lo guió por el borde de la tanga hasta la cueva mojada, húmeda y jugosa que facilita el acceso carnal, enchufados, en el sillón, los brazos al cuello y las piernas en mi cintura, traga cuanto le metí.

Todo es poco para Berta, no para, vive la cogida como sedienta un vaso de agua en el desierto. Valió la pena verla acabar, la vagina se contrae en torno del miembro, que no paraba de bombear.

El orgasmo, más largo que los de mi mujer, me sentí más caliente cuando me desleché.

Quedó con la concha rebosante de pecado, olvidé pedir permiso.

- Me gustó sentir tu leche calentita, me lavo y listo.   – Obvió la disculpa en ciernes.

Estoy al re-palo, listo para repetir, desnuda, pechos turgentes, resaltan las poderosas caderas cuando la volqué sobre el escritorio, ensartada desde atrás, placer ilimitado…

Las contracciones vaginales que transmite a la barra de carne apuran la eyaculación.

Gime triunfal en su “llegada” con el final de la emisión seminal, la frutilla al postre de este polvo fenomenal, que excede lo esperado.

Este fue el inicio, llevamos seis meses de relación, Berta, lleva dos con el resultado de los cuernos.

Tenemos el sexo satisfecho y la familia tranquila.

Todo queda en familia.

Quisimos escribir este caso para hacer ver a otros, que con equilibrio y discreción se puede.

Berta y Marcelo los saluda con afecto.

Es mi primera colaboración, si les ha gustado me gustaría saberlo, como así también conocer su opinión, sobre todo la opinión de las mujeres lectoras.

Autor: El Marques

Luis y yo I

Relatos eróticos Marqueze. El Sexo que te gusta leer.


Sentía como esa vara de carne se abría paso dentro de mí y me partía de dolor. Aguanta un poco me dijo. Llegó hasta el fondo y su cuerpo se apoyó en el mío. Apreciaba su pecho velludo apoyarse en mi espalda y sus labios junto a mi oído.  El dolor había disminuido mucho convirtiéndose en placer. Le digo: cógeme.  Comenzó a moverse lentamente en un mete y saca, con su pija dura como un garrote.
Conocí a Luis en el colegio secundario que era exclusivamente de varones. Al principio nuestra relación era solo de amigos y participábamos de salidas y fiestas con otros amigos. En septiembre de 1970 nos invitaron a pasar el día del estudiante en una quinta donde jugamos al fútbol y nadamos en la pileta.

Al final de la jornada llegó el momento de bañarnos para volver a nuestros hogares. Fue la primera vez que vi desnudo a Luis y me gustó su cuerpo delgado y el color de su piel quemada por el sol y… ese pene colgando junto a sus testículos. Al notar que me miraba, me di vuelta disimulando.

Nada ocurrió esa vez, pero a partir de ese momento se despertaron las mejores fantasías con Luis en mis masturbaciones. Luis es morocho de ojos castaños de 1,80 metros de estatura, delgado con unas piernas musculosas.

Pasaron algunos meses y volvíamos desde el colegio a nuestras casas en el mismo bus ya que vivíamos en el mismo barrio. Durante el viaje Luis abrió una carpeta de matemáticas y me mostró la foto de una pareja donde ella le estaba chupando la enorme pija a un negro. ¿Te gusta? me preguntó, es buena le dije, y agregué: en mi casa tengo algunas revistas pornográficas, ¿quieres verlas? le pregunte. Vamos me respondió.

Mis padres trabajaban hasta tarde en la noche, por lo que yo siempre llegaba primero del colegio y tenía toda la casa a mi disposición. Lo mismo le pasaba a Luis. Fuimos a mi cuarto y en el escritorio empezamos a mirar juntos las revistas. Yo miraba disimuladamente su bulto entre las piernas y veía algo de excitación.

Entre todas las revistas había una de relaciones entre hombres y eso provocó su comentario que cambió nuestra relación a partir de entonces. Me dijo: Yo no tendría problemas en cogerme a un hombre, pero tendría que ser una persona conocida y satisfacerme en todo. A lo que respondí: ¿Quieres hacerlo conmigo? Hubo un silencio y me respondió: si.

Lo tomé de la mano y lo llevé a mi cama. Nos desvestimos y me acosté boca abajo, con las piernas separadas ofreciéndole mi culo.

Él se puso detrás de mí entre mis piernas abiertas y comenzó a pasar la cabeza de su pija por la raya de mi culo. ¿Tienes algo de lubricante? me preguntó. Si, en la mesa de noche. Sacó un poco de lubricante del pote y la puso en mi orto, introduciendo un dedo hasta llegar a mi esfínter. ¿Estás listo? me preguntó. Desvírgame, le contesté.

Metió la cabeza de su pene levemente y al llegar al esfínter hubo un poco de dolor y resistencia. Siguió empujando, metiéndola hasta abrirme totalmente el orto. Sentía como esa vara de carne se abría paso dentro de mí y me partía de dolor. Aguanta un poco me dijo. Llegó hasta el fondo y su cuerpo se apoyó en el mío. Sentía su pecho velludo apoyarse en mi espalda y sus labios junto a mi oído. Me dijo: Quiero que seas mi hembra. A lo que respondí: seré tu putita, todas las veces que quieras.

El dolor había disminuido mucho convirtiéndose en placer. Le digo: cógeme.  Comenzó a moverse lentamente en un mete y saca, con su pija dura como un garrote. Sacaba su cabeza fuera de mi orto y la volvía a meter separando mis glúteos, siempre hasta el fondo.  Con cada embestida sus huevos pegaban contra mis glúteos.

El movimiento era cada vez más rápido y noté que estaba por acabar. Sus gemidos eran cada vez más fuertes y en eso dijo:

-Voy a terminar dentro de ti. -Dámela le dije, quiero toda tu leche.

Su cuerpo se estremeció y acabó con espasmos.  Ahhhh… ahhhh… ahhh… ahhhh… ahhhhhh… ahhh. Con cada eyaculación su pija se agrandaba y volcaba dentro de mí su semen caliente. Fueron como siete veces de tremendo placer para él.

Al acabar, su pene perdió su erección, lo sacó y retirándose hacia un costado se acostó boca arriba junto a mí. Miré su flácido pene reposar y pensé en lo mucho que gozaría de ahora en más.

Creo que me quedé dormido junto a Luis. Me desperté cuando su mano acariciaba mi culo y me decía:

-Quiero más.

Yo todavía estaba muy caliente y quería acabar. Al mirar su pija parada como un obelisco de 20cm x 5 cm. y con Luis boca arriba, me pongo sobre él y comienzo a sentarme sobre su pene duro mirándolo de frente.

Esta vez la introducción fue sin dolor y hasta el fondo. Me dijo:

-Cabalga sobre mi pija, putita. -Soy tu hembra le decía, quiero tu lechita.

Yo subía y bajaba sobre él. Subía y me dejaba caer haciendo que mi orto se abriera cada vez más.
Le decía:

-Quiero tener mi orto abierto con la medida de tu pija.

Fue en aquella oportunidad cuando tuve mi primer orgasmo anal. Acabé sobre su pecho con gran cantidad de leche, y unos segundos después él terminaba otra vez dentro de mí.

Quedamos abrazados un tiempo, agotados, pero felices de haber tenido dos orgasmos juntos.

-Estuvo bueno, ¿no? me dijo. -Es solo el comienzo, le respondí.

Me levanté dándole un beso a su flácida pija. Fui al baño a limpiarme y sentado sobre el inodoro vuelco su “enema de semen”.

Era increíble la cantidad de leche que tenía dentro de mí.

Cuando volví, Luis ya se estaba vistiendo y me dijo: la seguimos otro día, hoy ya es tarde y mañana debemos ir al cole.

Continuará…

AUTOR: Alexis5322

alex-y-luis@hotmail.com

La pasión y el amor son ciegos

Relatos eróticos Marqueze. El Sexo que te gusta leer.



Sentía como esa vara de carne se abría paso dentro de mí y me partía de dolor. Aguanta un poco me dijo. Llegó hasta el fondo y su cuerpo se apoyó en el mío. Apreciaba su pecho velludo apoyarse en mi espalda y sus labios junto a mi oído.  El dolor había disminuido mucho convirtiéndose en placer. Le digo: cógeme.  Comenzó a moverse lentamente en un mete y saca, con su pija dura como un garrote.
Conocí a Luis en el colegio secundario que era exclusivamente de varones. Al principio nuestra relación era solo de amigos y participábamos de salidas y fiestas con otros amigos. En septiembre de 1970 nos invitaron a pasar el día del estudiante en una quinta donde jugamos al fútbol y nadamos en la pileta.

Al final de la jornada llegó el momento de bañarnos para volver a nuestros hogares. Fue la primera vez que vi desnudo a Luis y me gustó su cuerpo delgado y el color de su piel quemada por el sol y… ese pene colgando junto a sus testículos. Al notar que me miraba, me di vuelta disimulando.

Nada ocurrió esa vez, pero a partir de ese momento se despertaron las mejores fantasías con Luis en mis masturbaciones. Luis es morocho de ojos castaños de 1,80 metros de estatura, delgado con unas piernas musculosas.

Pasaron algunos meses y volvíamos desde el colegio a nuestras casas en el mismo bus ya que vivíamos en el mismo barrio. Durante el viaje Luis abrió una carpeta de matemáticas y me mostró la foto de una pareja donde ella le estaba chupando la enorme pija a un negro. ¿Te gusta? me preguntó, es buena le dije, y agregué: en mi casa tengo algunas revistas pornográficas, ¿quieres verlas? le pregunte. Vamos me respondió.

Mis padres trabajaban hasta tarde en la noche, por lo que yo siempre llegaba primero del colegio y tenía toda la casa a mi disposición. Lo mismo le pasaba a Luis. Fuimos a mi cuarto y en el escritorio empezamos a mirar juntos las revistas. Yo miraba disimuladamente su bulto entre las piernas y veía algo de excitación.

Entre todas las revistas había una de relaciones entre hombres y eso provocó su comentario que cambió nuestra relación a partir de entonces. Me dijo: Yo no tendría problemas en cogerme a un hombre, pero tendría que ser una persona conocida y satisfacerme en todo. A lo que respondí: ¿Quieres hacerlo conmigo? Hubo un silencio y me respondió: si.

Lo tomé de la mano y lo llevé a mi cama. Nos desvestimos y me acosté boca abajo, con las piernas separadas ofreciéndole mi culo.

Él se puso detrás de mí entre mis piernas abiertas y comenzó a pasar la cabeza de su pija por la raya de mi culo. ¿Tienes algo de lubricante? me preguntó. Si, en la mesa de noche. Sacó un poco de lubricante del pote y la puso en mi orto, introduciendo un dedo hasta llegar a mi esfínter. ¿Estás listo? me preguntó. Desvírgame, le contesté.

Metió la cabeza de su pene levemente y al llegar al esfínter hubo un poco de dolor y resistencia. Siguió empujando, metiéndola hasta abrirme totalmente el orto. Sentía como esa vara de carne se abría paso dentro de mí y me partía de dolor. Aguanta un poco me dijo. Llegó hasta el fondo y su cuerpo se apoyó en el mío. Sentía su pecho velludo apoyarse en mi espalda y sus labios junto a mi oído. Me dijo: Quiero que seas mi hembra. A lo que respondí: seré tu putita, todas las veces que quieras.

El dolor había disminuido mucho convirtiéndose en placer. Le digo: cógeme.  Comenzó a moverse lentamente en un mete y saca, con su pija dura como un garrote. Sacaba su cabeza fuera de mi orto y la volvía a meter separando mis glúteos, siempre hasta el fondo.  Con cada embestida sus huevos pegaban contra mis glúteos.

El movimiento era cada vez más rápido y noté que estaba por acabar. Sus gemidos eran cada vez más fuertes y en eso dijo:

-Voy a terminar dentro de ti. -Dámela le dije, quiero toda tu leche.

Su cuerpo se estremeció y acabó con espasmos.  Ahhhh… ahhhh… ahhh… ahhhh… ahhhhhh… ahhh. Con cada eyaculación su pija se agrandaba y volcaba dentro de mí su semen caliente. Fueron como siete veces de tremendo placer para él.

Al acabar, su pene perdió su erección, lo sacó y retirándose hacia un costado se acostó boca arriba junto a mí. Miré su flácido pene reposar y pensé en lo mucho que gozaría de ahora en más.

Creo que me quedé dormido junto a Luis. Me desperté cuando su mano acariciaba mi culo y me decía:

-Quiero más.

Yo todavía estaba muy caliente y quería acabar. Al mirar su pija parada como un obelisco de 20cm x 5 cm. y con Luis boca arriba, me pongo sobre él y comienzo a sentarme sobre su pene duro mirándolo de frente.

Esta vez la introducción fue sin dolor y hasta el fondo. Me dijo:

-Cabalga sobre mi pija, putita. -Soy tu hembra le decía, quiero tu lechita.

Yo subía y bajaba sobre él. Subía y me dejaba caer haciendo que mi orto se abriera cada vez más.
Le decía:

-Quiero tener mi orto abierto con la medida de tu pija.

Fue en aquella oportunidad cuando tuve mi primer orgasmo anal. Acabé sobre su pecho con gran cantidad de leche, y unos segundos después él terminaba otra vez dentro de mí.

Quedamos abrazados un tiempo, agotados, pero felices de haber tenido dos orgasmos juntos.

-Estuvo bueno, ¿no? me dijo. -Es solo el comienzo, le respondí.

Me levanté dándole un beso a su flácida pija. Fui al baño a limpiarme y sentado sobre el inodoro vuelco su “enema de semen”.

Era increíble la cantidad de leche que tenía dentro de mí.

Cuando volví, Luis ya se estaba vistiendo y me dijo: la seguimos otro día, hoy ya es tarde y mañana debemos ir al cole.

Continuará…

AUTOR: Alexis5322

alex-y-luis@hotmail.com

Si visitas Bogotá

Relatos eróticos Marqueze. El Sexo que te gusta leer.


Me aproximé por detrás y vi su ranura dilatada y excitada esperando ser poseída, El esposo me pasó un condón y me lo puse, le apunté a su agujero y se lo clavé hasta el fondo, escuché su exhalación de placer… Empecé a entrar y a salir en semejante mujer que estaba siendo poseída por mí, el esposo le preguntó cómo se sentía y ella le decía que delicioso; algo le mencionó acerca de que esa chochita llevaba mucho tiempo hambrienta.
Mantuve algunos contactos por Internet con una pareja que vive de la Ciudad de Cúcuta, especialmente con él: un hombre de unos 45 años, muy agradable y muy culto,  quien tenía conversaciones con su pareja para vivir nuevas cosas en su vida, una rubia de ojos verdes con unos 38 años de edad muy bien vividos.

Por algún anuncio de la página me escribieron un correo diciendo que pensaban viajar a Bogotá y querían conocerme. Yo muy diligente les contesté ofreciéndome a ser su guía por la ciudad y a recibirlos como buen anfitrión.

En el siguiente correo me pidieron que enviara unas fotos y a cambio me estaban enviando unas de ellos en poses insinuantes que dejaban ver un trasero muy bonito de ella y unos ojos verdes llamativos y agradables.  Todo en su conjunto me pareció excitante.

Me contaban en el correo que era su primera experiencia con alguien distinto en su propio cuarto, pero que consideraban que era el momento de probar nuevas cosas. Me prometían que si las fotos eran de su agrado, me volverían a escribir y efectivamente me respondieron diciendo que tan pronto viajaran a Bogotá, me contactarían.

Pasaron como 4 meses sin saber de ellos y supuse que se habían arrepentido, hasta cuando recibí una llamada de él, en la que me decía que si tenía disponibilidad para el día siguiente porque venía a Bogotá con su esposa. Le dije que sí y conversamos por unos minutos.

Me comentó que estaban hospedados solos en el apartamento de un hermano que vivía en Cúcuta y lo tenía para sus visitas a la ciudad y que la idea era que conversáramos un poco en un bar del Centro Andino. Quedamos de vernos al siguiente día a las 5:00 p.m., pero hablaríamos previamente para concertar el sitio exacto.

Al día siguiente, yo tenía una reunión de trabajo a las 2:30 p.m. que calculaba terminaría a eso de las 4 p.m. para cumplir la cita, pero por ley de Murphy, mi jefe no pudo llegar a la reunión de las 2:30 p.m. y me pidió que lo esperara un par de horas… Pensé que todo se había dañado y llamé a nuestro amigo para comentarle el percance.  Él fue muy comprensivo y me pidió que le marcara en cuanto pudiera salir.

Lo llamé a las 6:30 p.m. y me contó que estaban en el barcito cerca al centro Andino y que esperaban a que se terminara el pico y placa para que nos encontráramos en el apartamento. Así lo hicimos, yo partí hacia la dirección de la calle 127 que él me acababa de dar. Llegué a las 7:10 p.m. y ellos estaban ya allí. Él salió a recibirme y creo que nos caímos bien mutuamente.  Mientras subíamos las escaleras me dijo que la idea era hacerle un masaje con aceite a ella y de ahí, mirar a ver si pasaba algo.

Cuando entré al apartamento las luces estaban apagadas, a excepción de la cocina. Me invitó a pasar y me ofreció un vodka en lata.  A continuación me invitó a pasar al cuarto.

Allí estaba ella con una levantadora, acostada en la cama… La saludé de beso en la mejilla y le pedí permiso para sentarme al borde de la cama. Hablamos durante algunos minutos, me preguntaron por mí, por mis cosas y por algunas de mis experiencias en el tema, que no son tantas.  Me dijeron que era su primera vez, pero que necesitaban hacerlo y que me habían escogido a mí. Creo que fueron totalmente directos, pero eso lo hizo muy diferente. Entonces, él dijo que empezáramos a darle un masaje. Él se puso en calzoncillos y yo me quité mi camisa… empezamos a dar el masaje y al cabo de unos minutos retiré también mi pantalón.

Él masajeaba las piernas de ella y yo su espalda.  Luego él pasó a masajear su espalda y yo sus pies, pero me di cuenta que ella aprovechaba para chupar su palito.  Entonces, yo aproveché para masajear sus partes íntimas.   Luego, cambiamos nuevamente y él empezó  a darle lengua en su conchita húmeda, mientras yo me coloqué por delante de ella: tomó mi pene entre sus manos y empezó a acariciarlo para que se empezara a parar.

Cuando mi herramienta se creció ella lo miró y le dijo a su esposo que le gustaba… Él le contestó ¿y lo quieres tener adentro? Ella le respondió que sí y él le preguntó que ¿por qué? Ella contestó que estaba gruesito y que se lo quería medir.  Toda esa conversación mientras él la estaba clavando en cuatro.

Me aproximé por detrás y vi su ranura dilatada y excitada esperando ser poseída, El esposo me pasó un condón y me lo puse… le apunté a su agujero y se lo clavé hasta el fondo, mientras escuché su exhalación de placer… Empecé a entrar y a salir con todo mi deseo por semejante mujer que estaba siendo poseída por mí en ese momento.

El esposo empezó a preguntarle cómo se sentía y ella le decía que delicioso; le preguntaba si así quería estar, ella le decía que sí y él replicaba diciéndole que así quería verla…  Algo le mencionó acerca de que esa chochita llevaba mucho tiempo hambrienta.

Por mi parte yo le dije que tenía  un culo riquísimo y que lo estaba disfrutando mucho… mientras ella gemía de placer le di una palmada en sus nalgas y maulló de más placer… El esposo mientras tanto observaba totalmente excitado.

Cuando sentí que me iba a derramar lo retiré de su caliente hueco y le di paso a su esposo quien la penetró; me dediqué mientras tanto a acariciarla y a besarle sus deliciosos senos… y en algún momento el esposo se recostó en la cama y ella se paró para sentársele encima… vi cómo su verga iba entrando deliciosamente por su apretado culito…


Una vez que se lo hizo entrar hasta el fondo ella recostó su espalda contra el pecho de él y abrió sus piernas…

Aprecié como tenía toda la verga entre el culo y como estaba de húmeda su rajita… se me volvió a parar al máximo y empecé también a penetrarla.

Me excitó sentir como ella y su esposo se quedaron quieticos para permitir la entrada de mi arma… sentí como se abría paso en el interior de su vagina y percibía el movimiento del pene de su esposo en el otro orificio…apenas un pliegue de piel separaba una verga de la otra.

Esa mujer se sentía la más afortunada del mundo, con la verga de su esposo en el culo y con la mía en su húmeda conchita… empezamos a movernos todos y la sensación era impresionante… sentí ganas de morderle un seno y empecé a hacerlo suavemente mientras ella me decía que delicioso…

Quizás tuvo unos tres orgasmos ella, hasta que finalmente me derramé entre el condón, mientras que el esposo lo sacó, se quitó el condón y se acercó a su boca para dejarle caer toda la leche…

Fue una experiencia excitante e inolvidable para todos…  después de ello nos hemos hablado y escrito para volverla a repetir… tenemos algunas cosas en mente, pero aún no nos hemos vuelto a ver… Ya ha pasado casi un mes… ellos desean que nos veamos y yo también.

Cuando ocurra algo nuevo les contaré, pero por ahora si les ha gustado esa experiencia a mí me gustaría recibir sus comentarios…

Autor: hotwrites

Amor filial Relato Erótico - Dale duro a mama capitulo 2

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Provocando en Miami



Encontró la manera de cachondearme.
Antes de empezar quiero aclarar que tal ves se les haga un poco largo, ES QUE NO SOY BUEN REDACTOR además lo quiero contar tal cual como sucedieron las cosas.
Ese día termino así, le di de arrimones, me hice una paja tremenda pensando en eso me di un baño y m fui a la Fac.
Todo el día pensé en mi madre, hasta deje de poner atención a la clase por instantes.
Llegue a la casa y entré, no había nadie, mi padre seguramente seguía en el trabajo, mi hermana tal vez con una amiga o con su novio y de mi madre no había rastro, seguramente salió con alguna amiga pensé……ese día había llovido así qe me metí a darme un baño xq llegue mojadisimo. Me puse cómodo con una playera y solo el pantalón de pijama ya qe eran cerka de las 8. Me senté en la sala y prendí la tele, cuando oigo qe abren la puerta de la entrada y era Ana, mi madre…..era la primera ves qe nos veíamos después de lo ocurrido en el patio cerca de los arboles, me puse nervioso aunq sabia xq no tenia qe estarlo por 2 razones, porque fue algo fortuito y porque al parecer a ella le gusto también así que espere a qe entrara…también se había mojado venia escurriendo de agua, eso no m extraño, lo qe me saco de mis casillas fue qe venia con un pantalón blanco ajustadísimo, zapatillas y con una blusa roja, madre mía se veía muy rica, y como estaba mojada con ese pantalón blanco se le transparentaba TODO.
-uff!! Ya llegue hijito
-mira nadamas como vienes ma!
-ya ni m digas, me agarro la lluvia y yo qe me Sali muy primaveral
Todo paresia normal….Estaba dejando sus cosas en la sala cuando de repente me da la espalda y pordios!!!! Se le veía riqisimo ese culo! Se trasparentaba ligeramente la tanguita qe traía puesta, era de color claro, no alcanzaba a distinguir qe color pero si se apresiaba su forma, las nalgas se le veian partidas por ese pedazito de tela y ese par de piernas gruesas, fuertes y duras estaban antojables. Además de qe las zapatillas hacían qe se tornearan mejor.Como yo estaba en el sofá se acerco a mi se inclino y me dio un beso. Alcance a verle parte de sus tetas.
-bueno mi niño voy a bañarme sino me enfermare
-okay ma.
Y se fue contoneando su culo, crei qe lo hacia apropósito pero hay qe ser coherentes, yo era el pinche malpensado y caliente…
Pasaron lo días, nunca hablamos de lo ocurrido cuando le restregué el pito, ni nunca vi señales de qe ella quisiera otraves, hasta un dia en el qe yo estaba en mi cuarto eschando música y qise bajar x un poco de agua eran las 9 de la noche, mi padre ya se encontraba en su habitación, Sofi tambn y mi madre ya llevaba rato qe estaba hablando x teléfono con una amiga….baje normal pero al escuchar un poco de la platika de mi madre m detuve antes de entrar a la cocina qe es donde ella estaba….
(escribiré lo qe ella decía pero no pondré lo qe su amiga le preguntaba xq obvio no escuchaba, pero creo qe es imaginable)
Mi madre:- siiii!! Te digo qe sentí su verga durísima entre mis nalgas!!…decia esto bajando la voz un poco casi suzurrando.
-aii no se!! Como podría darme cuenta de cuanto le mide!!
-jaja nooo!! No se la agarre con la mano, yo estaba empinada y el detrás de mi
-claro qe alargue el tiempo lo mas qe pude, si yo hubiera podido sacar sola al perro pero es qe se sentía riquísimo y entre mas la sentía mas paraba la cola.
-pues si ya se qe es mi HIJO pero me puso cachonda la verdad, si tan solo no hubiera tabués
Se me salían los ojos al escuchar eso!! Al principio tuve dudas acerca de qien hablaban pero cuando dijo MI HIJO, sabia qe se refería a lo qe nos ocurrió en el patio.
-como crees!!! No voy a cogerme a mi hijo!!
-jaja ya se qe tu si lo harías si tuvieras un hijo de su edad xq eres una pinche cusca jaja pro bueno creo qe tienes algo de razón, cuando se esta caliente se pierde la razón
-nooo qe te pasa no voy a dejar qe tu te lo comas zorrita!!….pro no se! Lo voy a pensar, es qe la verdad se sentía muy rico
-oye pero como le haría para calentarlo? Lo mismo qe hago cuando salgo a la calle y los hombres me ven? Ponerme en posiciones sugerentes?
-jaja estas loca!! Aunque si lo hice una vesz cuando lo vi en la sala y dije qe buscaba mi zapato, pero ni me puso atención x mas qe le empinaba mis nalgas, tal ves no le gusto
Ya estaba mas claro!! Eso qe sucedió en la sala cuando se empino frente a mi fue a propósito, ya sabia yo qe ella lo había planeado…entré a la cocina en ese momento armado de valor, qeria saber qe mas diría estando yo ahí.
-bueno amiguis te dejo xq llego el rey de roma jiji
Dijo esto volteando a verme y riendo, yo hice cara como de extrañado, como si no supiera de qe habla. Ella colgó…
-como qe el rey de roma ma?? Hablabas de mi? Con qiien hablabas?
-jiji si hijo hablaba de ti con esta Mari (asi se llama su amiga, de la misma edad qe ella pero la verdad menos buena aunque si con unas tetas se putamadre)
-y se puede saber qe decían de mi?
-bueno nada importante, esq ella me decía qe la ultima ves qe te vio ya te veías mas varonil y grandecito….
Cosa qe era mentira pero le seguí el juego.
-jaja eso dice?
-si y m decía qe uno de estos días le gustaría qe los dejara ir x ahí
-ps dile qe cuando qiiera ma
Le dije esto como para ver qe decía ella.
-nooo qe te pasa!! Le dije qe no! no voy a dejar qe salgas con una lagartona yo conozco muy bn como es ella, mejor tu y yo salimos en lugar de qe sea con ella jijiji
-jajaja pues cuando qiieras salimos ma pero esqe no es lo mismo tu y yo a ella
-bueno quien sabe mi amor…
-qe??!!
-nada!! Qe ya nos vallamos a dormir, a qe bajaste?
-a este….x un baso de agua
-okay cuando termines te subes yo ya m voy con tu padre
Y se fue, volteé a verle ese culo, nunca me cansaba de vérselo :9
Una tarde en la qe estábamos todos en la sala viendo una película en la tele (era domingo en la tarde, aveces los domingos qe podemos nos juntams a ver películas pero esta ves solo estábamos mi papa mi mama y yo, mi hermana había salido) la peli era x tele abierta y en un momento en el qe estaban los anuncios pasaron un comercial de esos qe son en los qe pasan vendiendo Leggins (calzas, mallones o lycras) y a una de las chicas qe modelaban se le veía muy parado el culo con esa ropa, de hecho los anunciaban con ese motivo de qe les levantaban las nalgas a las chicas, eran push-up……mi padre al verla dijo;
-mamacita qe rica se ve
Aveces cuando pasaban mujeres eso era lo qe decía, mi madre ya lo conocía asi qe no le decía nada mas qe….hombre ya deja de alucinar, no puedes con lo qe tienes en casa y qiieres mas?
A mi siempre me daba riza cuando los escuchaba.
A lo qe mi papa contesta; bueno qe qiieres uno es hombre y le ponen a mujeres asi ps como no!!
-jaja si pero tu abusas!! Mira a tu hijo como es discreto
-jaja ps el talves no lo diga pero si piensa lo mismo mujer!! O no hijo? Apoco no esta buena??
Yo m qede mirándolos algo nervioso, no sabia qe contestar y mi madre observándome, parecía qe qeria escuchar qe tenia qe decir.
-bueno este….ps…sii, se ve bien creo….
-jaja tu tambn hijo!!! No sabia qe eras libidinoso igual qe tu padre!! Jajaja
-oooh mujer todos los hombres somos asi, nos gusta ver un buen culo entallado….o no dany?? Jajaja
-jaja ps sii…..solo atine a decir esto, aunque en mi kaza somos habiertos respecto al sexo y temas asi, aqella conversación si me puso nervioso…
-jaja mira nadamas con el niño!! Mejor no me pondré de esos xq eres capas de hasta verme las nalgas a mi jajajaja
-jaja claro qe no ma!! Aunque tu estas mejor qe esas
Esto lo decía como en broma o no se pero todos se rieron, mi padre tampoco lo tomo encerio y rió, mi mama reia pero me miraba con un brillo en los ojos muy “especial” y como pensando algo….
Después pasaron otros comersiales y luego otro en el qe promocionaban la nueva portada de una revista para hombres, en la portada estaba una famosa en tanga negra con unas como medias largas hasta la mitad de las piernas rayadas en blanco y negro, no traía sostén y se cubria las tetas con las manos (típica pose), mi padre volvió hacer la misma expresión qe con el otro comercial y mi madre volteo a mirarme y me dice;
-orale!! No te guardes las palabras! Jaja di lo qe piensas o m diras qe no te gusta?
-jajaja ps si esta “buena”….era la primera ves qe se me salía esa palabra frente a ella.
-jaja solo buena? Dijo mi papa…..si esta bn mamita y mas con esas medias rayaditas
-jaja tambn te gustan de esas dany o a ti no?? dijo ella.
-ps si, se ve bn con esas puestas
-valla valla parece qe de tal palo tal astilla jijiji bueno ya se lo qe te gusta
Y volvimos a reir todos, pero mi madre y yo nos mirábamos…sus palabras tenían algo “interesante”. Al dia siguiente era Lunes, yo me hiba levantando de la cama en la mañana y escuche qe había música a todo volumen abajo en la sala y baje con el short con el qe siempre dormia, cruce a la sala y estaba mi nalgona madre en mallones negros y atuendo deportivo, sobre la caminadora qe tenia ella, estaba trotando….su culo se bamboleaba exquisitamente, sus carnes paresian qe aplaudían con ese movimiento…mis ojos se qedaron fijos en ese trasero respingon y no m di cuenta de qe me hablaba;
-hijooo!!! Despierta!!
-aah lo siento ma esqe estaba pensando algo
-jajaja si claro ya m di cuenta como “pensabas” jijiji
Malditasea se dio cuenta de como le comia el culo con la mirada, me puse rojo supongo xq me dijo;
-ya no te preocupes jiji
-este…y bueno…qe me decias?
-ps te decía qe ya te prepare el desayuno qe esta en la mesa de la cocina
-aah ok….me sente en la mesa y esta da hacia la sala asi qe sentado donde estaba podía seguirla viendo como continuo trotando ahí, ella sabia qe la veía porque de vez en vez volteaba a verme y m sonreía, yo tmbn le sonreía…..su culazo se movia de maravilla, las nalgas le rebotaban a cada trote, se me empeso a poner duro el palo pero no se notaba najo la mesa. Termine de comer y m dirigía a ordenar todo para irme a la uni cuando mi madre m dice;
-oye hijo espera!
-qe paso?
-alrato llegas mas temprano verdad?
-si ma como a las 5 por?
-esq qiero qe me acompañes al centro a comprar algo qe necesito, no qiiero ir sola
-okay cuando regrese nos vamos
Tome mis cosas me bañe y me fui. Regrese a las 5:10 y me estaba esperando afuera como desesperada.
-apurate papito xq te tardaste?
-trankila ma solo me tarde 10 minutos
-bueno deja tus cosas y vámonos
Subimos al coche, yo hiba manejando y ella de copiloto, de a ratos volteaba a verla disimuladamente y vi qe traía puesto un jeans azul claro, pegadito como a ella le gustan y como a todos los qe el ven el culo les gusta jaja…….sus piernas y sus caderas se veian sabrosas, llevaba zapatillas negras y una blusa negra semi escotada, el pelo recogido y los labios pintados, no llevaba mucho maquillaje y asi es como me encantan las mujeres, no m gusta qe se pongan las plastas de maquillaje…..de momento me dice;
-bueno ya pon atención a la carretera qe vamos a chocar jijiji
-esta bn jejeje
Ella era mas astuta de lo qe pensé, siempre se daba cuenta cuando yo la miraba, pero sus respuestas no eran de qe le desagradara. Llegamos al centro comercial e hibamos caminando juntos, ella me tomo del brazo y yo alcanzaba a oler su perfume…..los hombres se la comían con la mirada, yo sabia qe le miraban…LAS NALGOTAS……alguna qe otra mujer la veía con cara de zorra envidiosa, de repente un cabron pasa a nuestro lado y le dice; mamita qe buena estas!!…a mi medio coraje y m paro para voltear a encararlo, ella me toma del brazo y m dice;
-trankilo mi amor solo son pinches warros y nacos!!
-ps esqe hijo de su pinche madre qe respete el cabron!
-ya déjalo mi rey, x eso qise qe vinieras para qe me cuidaras….diciendo esto me tomo del brazo y se pego a mi cariñosamente, sentía como pegaba sus tetas en mi brazo qe qedo entre ellas, yo la tome de la cintura y le dije bueno vamos….qe vas a comprar?
-bueno pero esperame hijito esq tengo que ir al baño
-okay aqi te espero, la deje ir y m qede ahí viendo como caminaba, la neta si se veía muy buena con esas caderas qe sobresalían todo el tiempo, esos jeans a la cadera se sacaban mas el culo y hacían rico contraste con las zapatillas qe llevaba, disimuladamente me agarre el pito al verla.despues de 7 min regreso…
-bueno vamos mi vida….aiii qe lindo eres al venir conmigo, tu padre debería de hacerlo mas seguido
-bueno para eso estoy yo, para suplirlo cuando no este ma…
Dije esto con toda la nocion de lo qe podía significar y ella lo noto enseguida, dándome un beso en la mejilla me abrazo y continuamos caminando. Llegamos a Liberpool y entrams. Había ropa para todas la personas…la verdad a mi me dio flojera tener qe estar ahí con ella xq ya sabran qe es horrible acompañar a las mujeres de comprar y menos de ropa porque todo les gusta y de repente nada les gusta entonces le dije qe yo m daría una vuelta x ahí mientras ella compraba, me dijo qe si qe no se tardaría qe solo hiba x dos cosas pero qe me veía ahí en media hora. Transcurrido ese tiempo regrese la vi y le pedi las bolzas para qe no cargara aunque solo eran 2
-gracias mi vida eres todo un caballero!!
-jaja bueno pero qe compraste?…dije esto tratando de ver en las bolsas
-epá epá!! No mijito no puedes ver lo qe compre hasta qe lleguemos a casa
Todo el trayecto me la pase imaginando qe era lo qe había comprado, me pasaban miles de imágenes sucias viendo a mi madre modelándome la lencería mas erotica jamas vista, imaginaba su culazo decorado con una tanga y un liguero negro empinada sobre la cama con mi verga ensartada en su agujero y ella con ambas manos separándose las nalgas para poder entrar mas, yo dándole embestidas durísimas y……
-hijoooo!!!!
-qee!! Qe pasa!!?
Me saco del transe otraves y no había puesto atención qe otraves me hablaba.
-caray ps qe tantopiensas eeh?? Últimamente estas muy distraído escuincle!
-jaja aah bueno esqe ps….son cosas de la escuela
-jaja alguna niña por ahí??
-naaah ninguna
-porque? No tienes novia corazón?
-emm ps no ma! Ya ves como son ahora, no caen tan fácil…bueno no todas jajaja
-jaja ps si yo fuera una amiga tuya y me trataras como hoy me trataste cuidándome de otros y acompañándome de compras y cargando mis bolsas yo si caia ante ti jajaja
Sus palabras llevaban un tono distinto y un ligero toqe de complicidad.
-jajaja si caray pues lastima!!!…..Solo pude decir eso
-pues si….lastima……pero haber dime como te gustan las chicas?? No m salgas como esos qe dicen qe qieren qe sus parejas se parescan a sus madre jijiji
-jaja ps aunque no lo creas creo qe si
-de verdad?? No tienes complejo de Edipo verdad jajaja
-no ma!! Trankila…..solo digo qe se pareciera a ti en tus sentimientos y asi como eres de amable amorosa y asi
Guardo silencio un momentito y dijo;
-y fisikamente?? También parecida a mi??
Creía saber a qe llevaba esto asi qe segui el juego.
-ps…..qiieres qe te diga la verdad ma??
-si bueno dimela! Ya se lo qe diras, qiieres qe sea mejor, obviamente yo ya stoy vieja y no tngo las cosas en su lugar como una muchachita de tu edad
-jajaja como dices eso…..alcontrario!! si estuviera la mitad de lo qe estas tu seria genial!!
-ay mi vida eres un amor!!…me lo dijo mientras me acarisiaba el cabello, yo trataba de no perder la concentración ya qe hiba manejando…
-pero qe es lo qe te gusta de las chicas? Los traseros o las pechugas? Jiji
-jaja ps ya te habras dado cuenta de lo qe me gusta desde la ves qe vimos aqel comercial de Leggins o no??
-jajaja ya decía yo qe tambn te vuelven loco las nalgonas uuy perdón digo las de trasero grande jejeje
-si ps creo qe es mi debilidad jaja
Volvió a qedarse un instante callada como pensando algo y dijo
-pues déjame decirte qe no hay nalgas como las mias eh jijiji y eso lo ha dicho tu padre
De solo escucharla hablar asi ya me estaba poniendo duro el miembro.no le pude contestar nada, aparte de qe ya stabams llegando a la casa, estacione el coche y bajamos.
-abreme la cajuela dany para sakar las cosas….(aunque solo eran 2 bolsas las metio ahí, no se porqe)
Le abri la cajuela, Sali del coche y fuimos atrás del auto….ella estaba frente a mi y yo detrás de ella a escasos 30 centimetros, se inclino hacia adelante para tomar las bolsas qe con el movimiento del carro estaban hasta adentro de la cajuela se metio lo suficiente para qe se levantara la blusa por atrás y dejara verle su espalda baja, su jeans a la cadera se le estiro y dejo entrever ligera línea negra de encaje al contorno de su cintura, se veía muy piquito pero asi como estaba se le veía delisioso el culazo como para agarrala con fuerza, bajarle el pantalón con todo y panties y lamerle el culo y la concha…mmmm!! Me lo estaba imaginando todo eso cuando me dice;
-mi vida jálame xq no me puedo salir (claro qe si podía pero no se qe pretendia)
La tome de las caderas asi como estaba, imaginen abrir entre sus manos un espacio como de 40 o 50 centimetros…ps asi masomenos era el tamaño de sus caderas, era casi delirante ver como yo hiba jalándola hacia mi pero yo no me movia de mi lugar, la jale y pegaron sus nalgas en mi vientre
-mmmm!! Ya hijo gracias!!
-si ma………….fue todo lo qe me salio.
Entramos a la casa, en ningún momento aparteba la mirada de ese tesoro qe tenia ella x detrás. Yo me qede en el sofá de la sala y ella subio a su recamara
-voy a dejar las cosas qe compre hijo, ahorita bajo para qe comamos
-sale ma…no tardes xq ya muero de hambre
Se fue y tardo cerka de 20 minutos, cuando se paro frente a mi casi me da un infarto!! Se había comprado los Leggins qe hace unos días vimos en aqel anuncio te TV!! Madre mia como le qedaban!! Como si solo trajera la mitad del cuerpo de abajo pintado de negro pfff era verdad lo qe anunciaban, las piernas se le tornearon con esas lycras, era de color negro, se veía elegante xq no se quito la brusa negra qe traía puesta desde hace rato asi qe combinaba, además traía las zapatillas, justo como en mis sueños!! Me lo modelo de frente y se dio media vuelta y válgame dios!!! Sus caderas y ese culo se veía ancho, parado, respingon, deliniado, exuberante, carnoso jugoso y todo lo qe se puedan imaginar, una ves mas comprobé qe lo qe decían era cierto, esos leggins moldeaban la cola…mmmm!! Mamita (pense)……mi ojos estaban como platos imagino qe hasta babeaba y esqe no se le veian bofas ni aguadas, de verdad qe si le ayudaban porq las hacían verse MAS paraditas y duras de lo qe ya estaban….
-mira lo qe compre mi vida, no te dije nada xq qeria enseñartelos y darte la sorpresa jiji a tu papi se los enseño alrato qe llegue junto con lo otro qe compre qe no te puedo enseñar a ti jjiijijiji
-waoo!!
-esq como vi qe a tu padre y a ti les gusta como se ven ps me los compre, pero dime…como me qedan? No siento qe se me vean como se les veian a las mujeres esas del anuncio…
Dijo esto estabdo aun de espaldas y frente a mi, además de qe cuando lo dijo seinclino ligeramente y se tomo las nalgas una con cada mano desde la base de las mismas y medio qe se las apretó y se las levando….por dios!! Casi me vaciaba de leche ahí mismo, supongo qe esto lo hacia aproposito
-madre mia pero qe buena te ves!!
Se me había salido lo qe pensaba….rapidamente trate de rectifikar
-upps perdón ma esq se me salio jeje, te ves muy bien!! Y la verdad se te ven mejor qe a esas del anuncio
Pero mira como te parten el culo, valla pedazo de madurita culona estas hecha Ana. (es lo qe yo estaba pensando en ese momentoy lo qe me hubiese gustado decirselo).
-jajaja pero si no me tienes qe decir nada mas! Tansolo con ver la cara qe pones me doy cuenta, pero ya deja de mirarme…recuerda qe te dije qe soy tu madre y no me andes mirando de esa forma con este tipo de ropa!!
Lo decía pero tambn esbozaba una sonrisita muy “rara”-
Seguido esto se fue hacia la cocina preparo de comer y me llamo, yo traía aun la erección y esqe en el momento en el qe se fue yo aproveche para acarisiarmela un poco cosa qe no ayuda a bajarme lo caliente pero después de un rato se me bajo la erección y fui a comer, no paso nada mas ahí. Pero sabia qe había encontrado la manera de cachondearme.
9:30 pm. Estábamos mi hermana mi madre y yo en la sala viendo la TV cuando Mi padre llego del trabajo, venia muerto de cansansio pero al cruzar la puerta y ver a su espocita asi vestida como estaba pude ver la expresión de su cara la cual seguramente yo había tenido hacia un par de horas
-madre mia! Mamita pero qe bien te ves!! Adonde iras? Vas a salir con tus amigas o qe?
-hola papito!! No saldré a ningún lado solo qeria darte una sorpresa mira lo qe me compre! Los Leggins qe vimos la otraves te acuerdas??
-pero claro qe me acuerdo mamita, aunque a ti se te ven mejor eeh
-jiji lo mismo me dijo tu hijo hace un rato
-jaja si dany!?? Pero ojo eeh qe yo soy aqii en rey de la casa y esta es mi reyna
Lo dijo en tono de broma, obviamente el CREIA qe yo no pensaba nada malo respecto a mama
-jaja uuuy hijito ya nimodo te toca aguantarte
Y todos reimos después de qe dijo eso ella. Pero muy dentro de mi imagine qe ella lo decía con cierto tinte de insitacion, no se, eso pensé….
Se da la vuelta y se dirije hacia la cocina para darle de comer a “su rey” cuando de pronto mi papa no pierde tiempo y le da una nalgada qe retuvo en toda la casa creo yo….PLAAAFFF!!!
-aiii brusco!!! Dijo ella pero con una cara de qe le había gustado, aparte de qe me miraba a mi yo sentado en la sala.
Ellos se qedaron ahí cenando, yo me fui a mi cuarto xq el dia había estado DURO…y valla qe si, no sabia cuantas veces había tenido una erección, creo qe en todo tiempo….
1:30 am. Había estado teniendo sueños en los qe la culona era la protagonista, traía el fierro durísimo y me desperté un instante….todo estaba en silencio cuando de rrepente poniendo atención logre escuchar golpeteos en una pared y ligeros bufidos y gemidos…me levante asi como esta aun con la verga tieza x las ecenas de mis sueños qe haba estado teniendo, estaba ya en el pasillo, los gemidos me dirigían a la alcoba de mis padres, obvio estarían cogiendo pero esta ves se escuchaba muy escandaloso, como qe le estaban poniendo ganas…llegue a su puerta sin abrirla ya escuchaba mas claros sus pujidos, cuide de qe no saliera mi hermana y me encontrara ahí.
-mmmm…..siii…..aiiiii papito qe rica verga dios!!
Era lo qe se escuchaba de ella.
-mamita qe ricos sentones….aiii….datelos mas duro anda……clávate en tu verga….es tuya….
Era lo qe decía mi padre, por las palabras qe escuche inmediatamente me vino a la cabeza la imagen de ella sobre mi padre dándose de sentones en su fierro duro…imaginaba sus nalgotas moviéndose a cada sentón, sus berridos eran exagerados y fuertes
-mmmm…..aiii mi rey qe rico!!….te gusta? Eh?….te gusta como me veía con esos leggins!!?? Viste como me paraban las nalgas?? Huuum??….aiii mmmm….ahora te gusta esto otro qe compre para ti? Mmm??
Clarooo!! Ya recordaba!! Había algo mas qe ella había comprado en el centro comercial pero no me lo enseño y seguro ahora lo traía puesto, no sabia qe era, me imaginaba de todo.
-aiiii mi amor claro qe me gusto como se te veian mira lo duro qe me pones….mmmm…asi corazón mueve ese pedazo de culo qe te cargas….siii…me encanta esto qe te pusiste te hace ver mas puta….
-asi? Hum? Asi te gusta eeh??
Y empese a escuchar como sonaban sus nalgas a cada choqe, ella había acelerado el ritmo y daba los sentones mas duro PLAF PLAFF PLAFF PLAFF!! Parecían aplausos, yo ya estaba agarrándome la verga , la había sacado de mi short y m la empese a jalar rapidísimo al mismo ritmo qe escuchaba el choqe de sus nalgas PLAF PLAF PLAF PLAF PLAF!!
-mmmm…si mi rey…aaggh…aiii….mira como me tienes sudando…..mmm qe rico…pero qe verga!
Yo me la jalaba como loco, me imaginaba a mi en el lugar de él…a ese pedazo de hembra madura con un culote de esas proporciones rebotando sobre mi verga ergida mirando al techo en 90 grados y sudando como en un sauna…los ruidos de sus nalgas inundaban mis perversiones y me hacían caer a los mas bajos instintos sobre mi madre la qe me dio a luz desde su concha la cual ahora yo deseaba estar penetrando con duresa como a ella le gusta y qe por primera ves escuchaba qe tenían SEXO DURO porque como lo dije antes, a mi papa no le gustaba tanto asi, no se porque…..
-aiiii….mmm…..siii qe delisioso hummmm…párteme!! Párteme!! Dame duro!! Mas!! Anda!! Acaso no ves qe estas nalgas piden duro!! Uummm….siii papito!! Si mi rey!!!
Paresia qe estaban acabando….
-aii me vengo ANAAAAAAA!!! HUMMMM!!
-DAMELOO!! SUELTALO ADENTRO!! SIIII DAME LECHITAAA!! DAMELAAA!! MMMMM QE RICO SE SIENTE ESTAR LLENA DE LECHE!!
Yo también me estaba viniendo ahí afuera en el pasillo hechando toda la leche por el piso y la pared….de verdad me sorprendia lo puta qe podía ser ella al momento de coger, todo lo qe decía y todo lo qe imagine qe estaban haciendo en ese momento porque claro qe no los vi, su puerta estaba cerrada.
-mmm…qe rico…ya ves como asi se disfruta mas el sexo duro papi?
-si mi vida pero sabes qe me parece muy perverso y demasiado fuerte es la ultima ves qe lo hacemos asi aunque admito qe estuvo riqisimo
Dijo esto y note qe los ruidos cesaron.
-aiii no amor!! Hay qe hacerlo asi siempre!! Sabes qe a mi me gusta qe me den duro!!
-ya dije qe no mi vida no insistas.
Noté un instante de silencio y de repente;
-voy a bajar a beber un poco de agua mi vida, estuvo tremendo esto eh!
Oí Decír esto a mi madre mientras yo terminaba de escurrir toda la leche qe me había salido de la tremenda paja qe m había hecho al pasar todo…
-Estas loca no vas a salir ahorita asi, puede verte dani o sofi!!…….dijo mi padre.
Al instante me dio curiosidad; como estaría vestida mi rica madre para qe no quisiera qe yo la viera??
-no te preocupes amor son las 2 de la mañana obviamente no estará afuera d su cuarto
-okay pero no tardes!!
Me fui de la puerta lo mas rápido posible para qe no me cachara ahí escuchándolos coger. Me meti a mi cuarto y espere a qe saliera. Salio de su habitación y escuche los pasos en el pasillo, paso frente mi cuarto y escuche qe bajaba las escaleras. Espere un poco mas porque estaba decidido a bajar y verla asi “casualmente”.
Como a los 5 minutos bajé. Temblaba de solo pensar como estaría vestida….estaba todas las luces apagadas y solo estaba prendida la de la cocina qe da al final del pasillo bajando las escaleras. Para disimular un poco primero me meti al baño haciendo ruido para qe mi madre supiera qe alguien había bajado. A lo qe ella dijo;
-eres tu amor??
-nooo….soy Yo ma!!
-aah okay…
Sali del baño y me diriji a la cocina, entre y me qede con la boca abierta al verla como estaba vestida, verdaderamente como una putita qe esta sedienta de polla. Estaba parada frente a la mesa, me daba la espalda…..traia puesta una de esas blusitas qe usan algunas mujeres para dormir, de tela delgadita y pegada a su cuerpo, a su delisioso cuerpo de madurita, esa blusa se le pegaba y se le veía muy rica la espalda,era de color blanco… mi mirada hiba bajando mas hasta encontrar eso por lo qe todos la miraban, su tremendo culazo entallado y enfundado en lencería pero no era una tanga, era uno de esos qe le llaman “cacheteros” aqi en mexico asi los llaman era de color negro y son como tipo boxers pero mas pequeñito y de encaje y como su nombre lo dice se amoldan a los cachetotes qe tiene ella, se le veía carnoso ese culo qe porta, baje aun mas la mirada y vi qe traía puestas unas mallas en las piernas, de esas tipo medias, eran tambn negras y lisas…le llegaban hasta la mitad de las piernas, se veía realmente riqisima y alfin entendí xq mi padre no qeria qe la viera asi, talvs sabia qe se me antojaría y tenia razón. jajaja
Yo no decía nada, de repente ella voltea.
-ah mi vida, qe haces aqi tan tarde?
-esq baje al baño ma…
Le decía esto mientras no despegaba la mirada de sus tetas, ya qe al voltearse vi como le qedaba esa blusa, qe al ser pegadita hacia qe se vieran esas dos masas de carne delanteras qe aunque no son grandes si se veian coqetas, pequeñas pero coqetas, además de qe no llevaba sujetador y hacia qe sus pesones se markaran en la delgada tela y esq es algo qe siempre me he preguntado, porque normalmente y si ustedes son observadores, xq las mujeres con traseros formidables y bien paraditos y carnosos tienen pocas tetas??…..al estar asi su cuerpo se veía como las curvas de una guitarra….
-qe sucede? Porque me ves asi? Qe tengo?
-emm….no…nada ma….esq….no pensé verte asi…..
-como? Me veo mal??….lo decía mientras daba una vuelta frente a mi, sus nalgotas eran una perdición madre mia!! Ya se me estaba poniendo dura….
-claro qe no te ves mal…alcontrario te ves muy linda (por no decir muy puta y buena)
-aiii gracias papito!!…se acerko a mi y m dio un beso en la mejilla, me llego un ligero olor característico….creo qe era olor a sexo, a ese olor algo dulce y fuerte….mmmmm qe delicia!!
-y a qe bajaste tu ma?…..trataba de dicimmular mi erección y mi nerviosismo.
-solo a tomar agua, esq hace muchísima calor ufff!!
-bueno vámonos ya a dormir no? o qiieres hacer algo aqi?
No me di cuenta de lo qe dije, talves fue mi subconciente….se me qedo mirando de una forma rara, levanto la ceja izquierda se recargo con la mano derecha en la mesa y me dijo;
-tu qiieres hacer algo mi amor??
No se qe paso en mi, sabia qe eso signifikaba algo…era una señal, una oportunidad pero el nerviosismo me mató…pase saliva y solo pude contestar,
-ps…este….lo qe qiero es irme a dormir, tu no?
-jaja ps claro!! Son las 2:30 de la madrugada hay qe ir a dormir papi, estoy muerta de cansancio
Claro qe estas cansada, si te la pasaste cogiendo como loca hace un momento…es lo qe pensé, obviamente no se lo dije.
-bueno ps vámonos.
Apago la luz de la cocina y caminamos a obscuras por el pasillo hacia las escaleras, ella hiba enfrente de mi, solo iliminaba la luz de la luna por el ventanal de la sala, solo se veía su silueta, yo hiba atrasito de ella y de solo verla se me empeso a poner durísima la verga, porque aunque no alcanzaba a ver su culazo su silueta dejaba ver como contoneaba las caderas de una forma diría yo exagerada. Llegamos a el comienzo de las escaleras y de repente como qe se tropeso al subir el primer escalon, se fue hacia enfrente, se inclino qedando casi empinada, yo al ver esto rápidamente me lanse a ella para evitar qe callera y asi como qedo yo estaba justo detrás de ella, mi verga ya venia durísima y qedo incrustada entre esas carnes…fueron unos segundo en lo qe paso esto, ella al sentir como le apoye el miembro dio un ligero “ay”, no se si de verdad se pego o fue por sentirlo incrustado.
-ten cuidado ma!!
-aii hijo esqe me resvale qe torpe soy
-no te preocupes haber levántate
-gracias mi rey lo bueno es qe me agarraste tantito xq sino hubiera sido peor el golpe…qe bueno qe estas asi de fuerte y DURO
Duro?? Qe tenia qe ver una cosa con otra? Además como dije antes, yo no era fornido ni fuerte ni musculado, era delgado aunque si traía duro el palo….entonces si lo sintió?
Subimos las escaleras.
-bueno hasta mañana mi vida, qe duermas rico… y me dio otro beso
-tu tambn ma, qe descanses
Se dio la vuelta y antes de qe se alejara de mi, alcance a darle una sonora nalgada en sus riqisimas carnes….PLAFF!!!
-aiii!!! Bruto!!!……dio un respingo y volteo a mirarme pero no tenia la cara de enojada, denuevo levanto la ceja y sonrio de manera muy sexy
-escuincle!! Vas a ver!!!
-lo siento ma, no se qe me paso te lo juro
Y era verdad, no sabia xq lo había hecho, últimamente mi subconciente me traicionaba, hacia las cosas sin pensar, pero la verdad esa nalgada se sintió riquísima entre mis manos, sentí por unos instantes su carnosa nalga, maciza, pesada, qiza si con unos pliegues de celulitis pero muy ligera debajo del glúteo, pero eran como adornos para esos manjares.
-no te preocupes papito, yo te entiendo, se qe son irresistibles jijijiji
-jaja ps este……emmm….
-bueno ya metete a tu cuarto y no lo vuelvas hacer picaron!! Almenos no cuando este cerca tu padre
Putamadre!!!! Mas claro ni el agua!! Sus palabras eran invitantes!! Prácticamente me dijo qe podía nalguearla cuando quisiera siempre y cuando no fuera cerca de papa….pfff!!! nunca pensé qe me diría eso, lo qe si sabia era qe le gustaba sentir nalgadas, almenos mientras se la cogen, como esa noche qe le pidió a mi padre qe le palmeara en el culo.
-jeje bueno ma hasta mañana
Me meti a mi cuarto, me acosté y me hice otra chaqueta (paja). Ya me volvia loco de solo ver, pensar y sentir el culo de mi madre. Ya me moria por culearla y romperle ese culote qe tiene.
El siguiente capitulo hablara acerka del dia en el qe le meti la verga al fin hasta dentro pero de su garganta, y otras cosas mas. Agradesco qe se den el tiempo de leer mi historia, pido nuevamente disculpas por escribirlo tan largo, comenten por favor. Me gustaría saber qe piensan y si alguien vive algo similar, yo se qe si xq no creo qe yo sea el único del mundo entero al qe le pasan. Saludos y hasta la próxima. EliseoMellar*
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